Foto 5a: Portón del antes Banco de la Provincia de San Luis:

"Escudo de la Provincia con 2 venados",

"Avanzando con sable y machete",

"Cría de vacas y caballos",

"Fábrica de fines del siglo XIX"





















































Foto 5b: Portón del antes Banco de la Provincia de San Luis:

"Encuentro pacífico de indios y español",

"Plantas de maíz",

"Arando con bueyes",

"Actividad industrial de fines del siglo XIX"



3. La Conquista y la Iglesia



Valoro a los indios - los aborígenes de la mayor parte de Norteamérica y toda Sudamérica - como una raza simpática y vital cuyos individuos merecen ser reconocidos en su dignidad. Pero el mundo de los seres humanos no es estático: Sin que sea evitable sufre permutaciones y hasta hay que suponer que hay una evolución favorable a una sobrevivencia sin fin de la humanidad.

Los colonos que siguieron a los conquistadores, los misioneros y los primeros aventureros, llegaron en gran cantidad, pronto superando a los indios en número. A la zona porteña trajeron esclavos negros de África, más tarde liberados por ley. Esos negros libres, en pocas decenas de años, en la Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile desaparecieron: Muchos fallecieron en las batallas de la liberación del Cono Sur, otros no estuvieron preparados para organizar una vida familiar y así no pudieron contribuir para una nueva generación. Hoy los rostros de los argentinos no muestran ni rasgos del negro, a pesar de que no reina una discriminación despreciativa contra negros africanos. Falucho, el negro fiel que no bajó la bandera del Libertador, permanece en la memoria del pueblo[10].

La Argentina es un país blanco, más blanco en la ciudad de Buenos Aires que siempre fue el primer lugar al que llegaban los inmigrantes; blanco en el centro de la nación, como San Luis; en mayoría indio en regiones limítrofes como Jujuy.

La conquista de la parte antigua de nuestra provincia, que se extendía del norte hasta los ríos Seco (o Chorrillos) y Quinto, se hizo con el sable y la cruz. Hoy la Iglesia pide perdón por sus pecados cometidos en aquellas épocas del tiempo medieval cerrante. Los armados con sus ejércitos, con visiones de conquistar tierras para su rey, pero también buscando riquezas para el propio beneficio, cometieron crueldades horribles con los indios también cuando ellos no presentaron resistencia en armas; pero abrieron camino a los pobladores españoles que les siguieron, y aunque crueles y directos, fueron también valientes.

La espada destruyó el Imperio Inca, llevó a los huarpes a la esclavitud, pero aún los indios estaban. Lo que quebró la voluntad del indio y su conciencia de ser representante de una cultura crecida y digna de conservarse, fue la nueva fe que imponía la Iglesia. Podemos apreciar el fanatismo cristiano en la definición que les da a los creyentes de otras religiones: Mientras los mahometanos, quienes durante siglos dominaron gran parte de España y Portugal, a los otros los llaman "incrédulos" o "no creyentes", la Iglesia Católica Apostólica Romana los denomina "infieles". ¿Infieles a qué, a quién? ¿Se puede ser infiel a algo a lo que uno nunca se comprometió, lo que ni siquiera conoció?

Los indios sobrevivientes - solo superficialmente convencidos del cristianismo - se quedaron sin religión y casi sin continuidad cultural. Hubo una simbiosis en ramas de la música folklórica, pero la Iglesia no pudo poner un fundamento tan fuerte como en Polinesia (la vasta región de las pequeñas islas del Pacífico) donde las canciones multivocales de sus coros se convirtieron en la base de un nuevo nivel de cultura que aprecia las distancias y su superación. Las leyendas que crecieron entre los sucesores de los indios concientes, en poco se refieren a la biblia cristiana, sino muestran su propia imaginación acerca de la vida eterna y los actos y cargos sagrados[11]:

Pienso en la leyenda de Anahí, princesa guaraní que no quiso delatar planes y lugar de refugio de su padre cacique y menos convertirse a la religión de los curas; la ataron a un palo y le echaron fuego, quemándola a cenizas; pero del palo brotaron flores rojas en forma de llamas - la flor de ceibo (¡flor nacional de la Argentina!) -, expresando la vida eterna del alma de la india[12]. Eso recuerda la gente, o el engaño al rey inca Capac Atahualpa que hizo pagar su vida con grandes cantidades de oro y plata pero por decisión del cura y del conquistador Pizarro a pesar de haber cumplido fue quemado - "para salvar su alma". O recuerdo la leyenda del Puente del Inca (en la Provincia de Mendoza) que creció cuando el Inca, perseguido por los españoles, tuvo que cruzar un abismo.

El pueblo argentino, ahora blanco y casi nada indígena, sigue vivo en canciones nuevas con las que se sabe expresar. Durante 35 años se me quedó grabada en la memoria la canción eclesiástica

O María, madre mía, o consuelo de Luján,

Amparadme y guiadme a la gloria celestial



En aquellos años de mi ausencia se fue Juan Domingo Perón al exilio, hubo un régimen militar, un gobierno civil sin peronismo, la esperanza de un pueblo que el General Perón regresara a ser presidente. En estos años con igual dedicación como el himno a la Virgen de Luján se cantó otra canción:

Juan del pan y Juan del vino

Guía el pueblo en tu camino,

Juan Justicia y Juan Verdad

Dale al pueblo su libertad



En la provincia de San Luis poco quedó de la cultura de los indios de antaño, la cultura es española. De ahí que la canción popular que se conoce de estas tierras es la tonada, que pone más énfasis en lo que cuenta en palabras, que en armonías o ritmo. La Iglesia Católica es de los descendientes de españoles (e italianos), y como estos son casi todos, se la puede denominar "la religión del pueblo". En sus elementos conservadores seguramente ha contribuído mucho a un nivel constante de la moral. Sin embargo en la población humilde, donde se encuentran los más fervientes creyentes, es donde más superficialmente es entendida. Gran parte de la vida cotidiana simplemente no tiene en cuenta a la Iglesia: La gente se junta a formar pareja, pero no pide el sacramento del matrimonio. Pocos van a su Iglesia todos los domingos, muchas iglesias ya ni tienen campanas para llamar a los fieles. La liturgia moderna es mucho menos ceremonial que antes; las canciones suenan desafinadas por falta de ejercicio; el sacerdote ya no reza en latín, lo que evocaba respeto; la gente a veces se da cuenta que lo que el cura les dice a base de la biblia no es lo que ellos creen, y en muchos más casos simplemente no entiende.

Aún así creo que la Iglesia Católica en San Luis es la principal religión de los ciudadanos. ¿A qué se podría retractar el que duda? Las filosofías religiosas de los indios desaparecieron por completo. Las otras iglesias de alguna manera cristianas en su mayoría poseen una tendencia al sectarismo, a representación fanática de minoría que cree saber los asuntos de la religión mejor. Tenemos libertad de creencia como en toda la Argentina, y así vemos los Testigos de Jehová andando de casa en casa, al igual que los Mormones, y los creyentes de Bahai creen en una mejora del mundo ya antes de la transición a un Más Allá buscando la paz mediante mezcla racial forzada. Hay otros monoteístas, como los islámicos (que siguen las palabras de Mahoma) o los judíos (que no aceptan el Nuevo Testamento).

Muy poca gente sabe de la religión bráhmana de los hindúes, pariente de las religiones reinantes en gran parte de Europa antes de la llegada del cristianismo: Politeísmo que no merece ser llamado despreciativamente "pagano" porque no adora ídolos sino que conoce "Dioses", cada uno un Dios alto-sagrado, en vez del solo Dios del monoteísmo.

Tomemos conciencia de que el juramento del comienzo de carrera de todo médico, donde este promete no usar sus conocimientos en perjuicio sino que para bien de los pacientes - el "juramento hipocrático" - proviene de la Grecia precristiana, y si tiene alguna referencia religiosa será a los Dioses conocidos en aquellos tiempos. No hay descalificación peor para una persona que quebrar el Juramento de Hipócatres.

Pensemos también en los Juegos Olímpicos: En las tres cumbres del Monte Olimpo (en la región de Tesalia limitando con la Macedonia Griega) en la Antigüedad se suponía el lugar de las reuniones de los Dioses al visitar la Tierra. Hay que imaginarse que Ellos observan las Olimpíadas, en las que en honor a Ellos los pueblos del mundo mantienen la paz. Un pueblo que no sabe cumplir con el requisito de no llevar la guerra a los campos sagrados de las Olimpíadas, se autoexcluye de la comunidad de países civilizados y de cultura.

Acordémonos que el cristianismo en su migración desde Palestina y pasando por los Países Griegos para finalmente llegar a Roma, el lugar de San Pedro, estuvo expuesto a la filosofía y los restos de religión en declive de estas regiones, y creció en las discusiones.

El niño que declara creer "en la palabra de Dios" debe saber que existe espiritualidad y religión más allá de lo que él conoce de su Iglesia. No estaría mal que el niño supiera que la palabra "Dios" es un nombre y proviene del panteón griego y latino, en la Antigüedad también válido para los celtas (keltas) y los germanos, un nombre derivado de "Zeus", "Tiu", "Deus", un dios de la luz del cielo diurno y con el carácter que refleja el planeta Marte. Debería saber que los judíos no quieren reconocer a Dios Hijo, Jesús, pero que la imagen de la joven que da vida al hijo puro e inocente del Dios Padre, al niño que será Salvador de las almas para una vida eterna, es más antigua que el mismo Viejo Testamento, dándole peso y autenticidad a la Virgen María y el Niño Jesús.



Tal como amo al pueblo argentino en su totalidad y al pueblo o sub-pueblo puntano que me acogió como un hermano, también respeto la religión de la mayoría. Puedo dar un ejemplo:

Todos los años en mayo se festeja la Fiesta de la Quebrada en la Villa de la Quebrada, unos 40 km al norte de la ciudad de San Luis. Viajé con una gran familia de chilenos (hermanas y hermanos y sus cuñados, hijos y sobrinos), que por ser chilenos creí que iban a ser más concientes de la religión. Pero al llegar al comienzo de la via crucis (camino de la cruz), no siguieron este camino, sino que desempaquetaron leña, carne y parrillas para preparar un asado ahí mismo. Lo habrán hecho inocentemente, pero yo me indigné y me fui. El día siguiente llevé a un niño de 12 años de la familia que consideraba mi protegido y casi ahijado al mismo lugar, y pasamos de estación a estación de la via crucis, leyendo en voz alta las explicaciones de los sitios.

La Iglesia se encuentra en una silenciosa guerra espiritual. Uno se da cuenta al pensar en las consecuencias lógicas del pedido de perdón del Papa. La Argentina hasta el presente no tuvo ningún Santo local reconocido. Hubo milagros, como el de la Virgen de Luján, y otros, menores, también en San Luis. Se encontró alguien para ser reconocido como santo por la Iglesia: Un cura de nacionalidad argentina que brindó ayuda a mucha gente en los comienzos de la guerra civil de España[13] y de paso habrá ocasionado un pequeño milagro, cualquiera que sea. Me parece más bien una concesión más de la Iglesia para darle brillo a un participante (¿acaso del bando anticlerical?) de aquella guerra cruel de fuerzas republicanas y comunistas contra Iglesia y Corona. El pueblo argentino no tendrá en cuenta a este santo moderno y seguirá esperando que se le reconozca la verdadera Santa que tuvo en su historia moderna - Eva Perón. Si se busca el milagro: Con sus actividades dirigidas a los desprivilegiados consiguió que en años de consolidación y reflexión después de su muerte a corta edad, una sociedad dividida en clases se convirtiera en un pueblo solidario. Siempre existió algo de la solidaridad - la disposición de querer ayudar sin pedir retribución - de manera latente en el argentino. El autor alemán (en vez de "alemán" más correctamente se diría "germano") Karl May en su libro "Am Rio de la Plata" describe al campesino que sigue al viajante del exterior toda una noche para entregarle algo que había perdido. Más impresionante aún y entendible para todos es la canción de Horacio Guaraný, "Perdón Doctor"[14]. El milagro de Evita fue que pudo despertar la virtud de la solidaridad del argentino. Hoy cualquier compatriota, "cabecita negra" desconocido o persona de importancia, es un señor (o una señora) de dignidad a reconocer sin dar lugar a duda; saludamos al jinete por estar a caballo, siendo peón o estanciero, y le damos una mano a cualquiera sin preguntarnos a cual de las obsoletas clases pudiera pertenecer. El Vaticano habrá encontrado una razón para no aceptar a Evita como santa, debido a que conoce un pecado de importancia que ella cometiera antes de conocer a Perón, pero - ¿realmente pesa esto?

La Iglesia lucha por mantener su número de fieles. Acepta a un nuevo cristiano con el bautismo, normalmente ejercido poco después del nacimiento. Sigue la comunión que ya establece una relación conciente y tradicionalmente se daba a los 10 años cumplidos. Se consolida la relación con la confirmación, un acto que tiene el peso de un juramento aceptando las palabras del credo como verdad, y esta pierde su sentido si se adelanta a la edad en que se es capaz de jurar - en muchos países del mundo (como el vecino Chile) por lo menos a los 15 años cumplidos. Sin embargo la Iglesia en San Luis y en toda la Argentina permite comuniones a los 7 u 8 años y confirmaciones ya a los 11 o 12. Como San Luis tiene un obispo muy responsable y conservador de los valores de la Iglesia[15], conviene preguntar por su opinión al respecto, porque seguramente una justificación habrá (repito lo que entendí, en mis palabras):

"Usamos la razón y dejamos participar a los niños en la gracia de Dios lo antes posible. Se aplica lo que permite la ley canónica. Así el sacramento del bautismo se otorga al recién nacido, apenas estén en condiciones físicas niño y madre. El sacramento de la primera comunión lo reciben los niños cuando después de la enseñanza correspondiente el cura decida que poseen la madurez de haber entendido los preceptos presentados en el catecismo, lo que puede ser a los 7 u 8 años de edad cuando ya saben leer y escribir bien. La edad apropiada para el sacramento de la confirmación es la de los adolescentes en su último año de escuela primaria o sea séptimo grado en el sistema tradicional de la Argentina, año en el que mayoritariamente cumplen los 13 años de edad. Siguiendo la misma regla, en países que ya desde hace muchos años tienen 9 años de escuela primaria se lleva a cabo la confirmación alrededor de los 14 o 15 y la primera comunión 5 años antes, cerca de los 9 o 10."

Hemos cambiado de milenio, pero las eras que tuvieran en mente los Reyes Magos que siguieron la "estrella de Belén" son de 2.144 años aproximadamente. La iglesia no suele referirse a las raíces astronómicas de algunas de sus creencias, pero muestra un pez como símbolo de una era que en números exactos se inició en fines del año -0041 y terminará en fines del 2104. En estos términos 8.000 años atrás se conoció una era de sacrificios humanos, de niños (gémini), seguida por una del sacrificio de terneros (taurus), después de ovejas (aries) y finalmente de los peces (pisces), a la que seguiría la era del acuario, del proveedor de agua (aquarius). En esta sucesión se ve una disminución de crueldad en el altar.

Aunque esta secuencia es reconocida desde hace milenios, pese a que por largos períodos no se conociera su relación a las estrellas y entre ellas la después denominada "estrella de Belén", una interpretación moderna y más consecuente se abstiene de mirar solamente los sacrificios en un altar, que ya con el Acuario se escapan del margen, y también considera que tal como el día empieza en la medianoche (por haber días largos y cortos según las estaciones del año), también el año, vinculado al hemisferio norte del planeta, tiene un comienzo natural entre los días más cortos (o las noches más largas) del ciclo anual. Si nos damos cuenta que la única estrella que puede permanecer sin movimiento tanto en relación al horizonte como relativa a las otras estrellas es la Estrella Polar sobre el hemisferio norte de la Tierra y que esto sucede alrededor de los años 2104 y 2105, volviendo a suceder recién 25.728 años después, y si pensamos que este acontecimiento es la marca entre dos AÑOS MAGNOS, de los que cada uno tiene 12 Eras (o MESES MAGNOS), llegamos a nuevos símbolos, que nos muestran el camino desde las penumbras del pasado prehistórico a un futuro lejano, ya más allá de la era hasta ahora llamada la de los PECES que es a la vez la cristiana:

22/12/-6373 a 21/12/-4229 nuevo Aries oveja

22/12/-4229 a 21/12/-2185 Delphinus (nuevo) delfín

22/12/-2185 a 21/12/-0041 Ursus (nuevo) oso

22/12/-0041 a 21/12/+2104 nuevo Sagittarius flechas de luz

22/12/+2104 a 21/12/+4248 nuevo Scorpius escorpión de negro irisante



Vivimos entonces en una era del Sagitario que emite flechas de la luz en tiempos oscuros, época del olvido y el materialismo. Actos que conservan o salvan vida humana con el fin de asegurar la sobrevivencia de la humanidad como tal y en espera de una evolución en su sabiduría, su entendimiento de los misterios del mundo, tienen valor religioso, o por lo menos valor espiritual. El olvido de la visión en siglos y milenios que conocieran sabios de tiempos pasados nos hace perder el sentido para la espiritualidad y hasta las herramientas que a ella aportan[16]: Actitudes de amor limpio, desinteresado, en vez de actos de procreación desnaturalizados con precauciones para mantener infertilidad; cariño y a la vez respeto a los niños que resplendan bondad y alegría, a las madres, al hombre trabajador honesto. En vez de despistarse en acciones sociales a masas anónimas de pobres nunca satisfechos, la Iglesia como toda buena religión podría bien ofrecer la belleza y el abrigo de un mundo espiritual.

Hay dos símbolos de la nación Argentina que están íntimamente relacionados con la Iglesia y de una parte con la conquista, de otra con la independencia después del dominio español:

El General Don José de San Martín con sus tropas, los Granaderos que en gran parte eran puntanos, liberó la Argentina, Chile y Perú. Unos 70 años después, conquistadas la Patagonia por la Argentina y la Araucania y la costa de archipiélagos por Chile, la frontera, aunque definida por características geográficas sensatas, se había puesto muy larga, creando tensiones. Como guardián para evitar una guerra entre los dos países eternamente, reside la estatua del Cristo Redentor cerca a la ruta que conecta San Luis, Mendoza y Santiago de Chile, sobre la frontera. Aceptado por los dos pueblos como una forma de juramento, el Cristo Redentor aporta a conservar la paz.

No lejos del polo sur de la bóveda celeste (el lugar verticalmente sobre el polo sur de la Tierra) se encuentra la constelación de la Cruz del Sur. No es una cruz muy equilibrada, la cuarta estrella brilla con mucho menos intensidad que las otras tres y una quinta estrellita se mete en la imagen. Pero aún así representa en el firmamento nocturno los tres a cuatro siglos de la Conquista y será recuerdo de la Era Cristiana con sus 841 años de la Antigüedad finalizante (-41 a +800), los 848 años del Tiempo Medieval (800 a 1648) y los ya más de 350 años del mundo industrializado que conocemos hasta hoy en día (1648 hasta 2000), y la constelación permanecerá miles de años más, dándole a pensar a generaciones futuras y conectando sus almas con un mundo espiritual eterno.